La era del Black Friday: ¿crees en la economía circular?


¡Feliz viernes, familia! 🌿 Hoy desde Happlant os traemos un post para reflexionar un poco, porque vivimos en un mundo algo loco y a veces hace falta parar un rato a mirar. Este Black Friday ponemos soluciones circulares sobre la mesa ⚪.

Es muy probable que hayas oído hablar del Black Friday: un día de descuentos y ofertas que tiene lugar el día después del Thanksgiving estadounidense, y que inaugura la temporada de compras navideñas. Comenzó celebrándose en Estados Unidos, pero en los últimos años se ha exportado a muchos otros países, sobre todo a los de Europa occidental.

A menudo estos descuentos se alargan más de un día (Black Week) y atraen más y más compradores cada año: sólo en EE.UU., 189.6 millones de compradores participaron en las compras masivas en el fin de semana de Black Friday de 2019, un 14% más que en 2018 (datos de NRF). En España, en 2018, las ventas subieron un 706% durante el Black Friday, en comparación con un día normal. ¿Te parece mucho? También se registraron aumentos del 1708% en Reino Unido, 2418% en Alemania y más del 3000% en Austria 🤑 (datos de la encuesta de black-friday.global).

Suena a locura, y realmente eso es lo que es. En las sociedades capitalistas actuales se nos incita a comprar más y a querer más cosas. Creemos que necesitamos cosas que, de no ser por los esfuerzos de marketing de las empresas, no se nos habrían pasado por la cabeza 🤨. Y esta mentalidad se agrava con los enormes descuentos del Viernes Negro, que disparan las compras impulsivas, con eslóganes como "Shop, Never Stop" ("compra y nunca pares"). No sólo eso, sino que además la cómoda posibilidad de comprar online facilita todo este proceso (esto es más cierto que nunca en este año marcado por los confinamientos 🏠📱).

Sin embargo, a la mayoría de estos artículos (y a su embalaje) les espera el vertedero, la incineración o, en el mejor de los casos, un reciclaje de mala calidad, muchas veces tras haberles dado muy poco uso 💔. El 75% de las personas ni siquiera intentan arreglar sus electrodomésticos cuando son perfectamente 'arreglables', y en su lugar optan por comprar nuevos –y más caros– modelos (estudio en el Reino Unido de la campaña #FixFirst de eSpares). El impacto medioambiental del consumismo actual es devastador. Tanto en el proceso de producción como en el de desecho.

Por esto hace falta parar. Y preguntarse si de verdad necesitas ese nuevo loquesea.

Vivimos en el mundo en el que vivimos, eso es un hecho. Y si no puedes vencerlos... ¿únete a ellos? Puede, pero hazlo de una forma mejor 💪. Por eso queremos hablarte de la economía circular como parte de la solución. ¿Sabes lo que es? La economía circular tiene como objetivo cerrar el ciclo de vida de los recursos, productos y residuos, y esto se pretende conseguir reduciendo al mínimo la generación de residuos, y manteniendo el valor de los recursos y productos en la economía durante el mayor tiempo posible ♻️. Por ejemplo, al comprar y vender artículos de segunda (tercera, cuarta...) mano, o al darles una segunda vida de otra forma, evitamos que un producto que todavía tiene vida por delante, se deseche antes de lo debido. Es un concepto más sostenible, opuesto a la economía lineal, en la que básicamente compramos y tiramos continua e indefinidamente. 

En un sistema lineal, por mucho que se mejore la eficiencia en el uso de los recursos y se reciclen los materiales, se acaba perdiendo la mayor parte del valor original de las materias primas. Por ejemplo, se desperdicia un montón de comida y muy pocos de estos residuos se compostan (FAO). Y aunque muchos creen que el del automóvil es un sector maduro y optimizado, el coche medio pasa el 95% del tiempo aparcado. ¡Y compramos un montón de coches, que luego sustituimos por nuevos modelos! Los avances tecnológicos, aplicando los principios de la economía circular, ofrecen nuevas oportunidades para enfrentarse a este tipo de pérdida de valor. Por ejemplo, hay modelos empresariales que te ofrecen un servicio donde normalmente te venderían un producto: es el caso del car-sharing, un modelo de alquiler que te permite compartir un coche en lugar de poseer el producto.  

Las soluciones circulares pueden ayudarnos a afrontar el problema de los desechos pre- y post-consumidor, y a sacarle el máximo provecho a los recursos que se tienen, pero con los niveles de consumo que crecen incesantes, puede que este progreso no sea lo suficientemente rápido (según el Circularity Gap Report el mundo es ahora un 8,6% circular, su página web te lo cuenta de forma muy visual por si le quieres echar un ojo 👀). Incluso una economía circular puede ser más bien "espiral" 🌀, sobre todo si está basada en un consumismo continuo, ya que siempre habrá algún residuo o pérdidas de valor, aunque sean menores. Optimizar los recursos cuando éstos son limitados, sólo va a retrasar lo inevitable. El objetivo es hacer la economía lo más circular posible ⭕.

Por eso, antes de optimizar los recursos que sí usamos, una economía circular requiere que primero reduzcamos la producción y el consumo. Antes de preguntar cómo fabricar una camiseta de forma más eficiente, debemos preguntar si realmente necesitamos esa camiseta en primer lugar. Y si se necesita, preguntémonos cómo diseñarla y producirla para que tenga el ciclo de vida que le toca. ¿Cómo te afecta a ti esto como consumidor? Se trata de saber pararse ✋ a uno mismo cuando se siente esa necesidad irrefrenable de comprar algo, y reflexionar: ¿de verdad necesito ese nuevo abrigo, o esas zapatillas, o el último modelo de ese smartphone? Si la respuesta es sí, adelante. Y si de verdad necesitas reemplazar algo, asegúrate de que te deshaces de lo anterior de una forma correcta para minimizar su impacto medioambiental.

👉 Acuérdate de que reparar, reutilizar y reciclar son importantes, ¡pero antes de todo eso debemos reducir! 👈

¡No todo está perdido! Cada vez están surgiendo más iniciativas para placar el efecto Black Friday. Por ejemplo, en el lado opuesto al Black Friday, aparece el Buy Nothing Day, una campaña que pide no comprar nada en esas 24h, y entre los dos extremos está el White Mondayque pretende fomentar un consumo circular. Otras iniciativas incluyen #TakeBackBlackFriday y Make Friday Green Again. La marca de ropa Minimalism insiste en que no ofrecerán descuentos por este día (ni ningún otro), ya que el hecho de que un artículo esté al 60% no debería hacer que de pronto lo necesitemos. Y además, el día del Viernes Negro, su tienda online no te permite comprar si no activas la opción de donar la ropa que ya no uses. Otras tiendas han decidido cerrar durante ese día, o proponer otras actividades a modo de campaña sostenible.

💌 Las celebraciones navideñas son para muchos una época para conectar y demostrar amor, y es tradición utilizar regalos para ello. Y el Black Friday parece la oportunidad perfecta para comprar lo que creemos necesitar y más, si el descuento es suficientemente atractivo. Pero comprar objetos no es la única opción (sí, incluso en épocas de virus). ¡Sed creativos! 🧠 Tal vez va siendo hora de empezar a separar la felicidad de las posesiones materiales y del consumo excesivo. Igual que la economía circular trata de separar el crecimiento económico del deterioro ambiental. 

Tal vez se viene una nueva era. Una en la que 'más' no es sinónimo de 'mejor', y en la que las experiencias triunfan sobre las posesiones 💫.

Y tú, ¿cómo vas a hacer que tu temporada festiva sea circular? ¿Crees en la economía circular en la era del Black Friday? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!


1 comentario


  • María José

    Yo tengo un truquito para diferenciar si de verdad necesito comprar algo: identificar el primer impulso de compra y fijar una fecha, por ejemplo el sábado que viene, y si ese loquesea sigue estando entre mis prioridades, entonces vía libre! También me gusta investigar alternativas.😋
    Me encanta el post!🔥


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